¿Para qué iniciarme en Mindfulness?
¿Para qué mindfulness? Gritar, ver el móvil, criticarnos constantemente, fumar, contestar con ironía cuando algo no nos hace gracia, celos que se nos destapan sin causa real y la liamos parda… a todos nos pasa, tenemos formas de reaccionar que no nos gustan.
Son los famosos automatismos, maneras de relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo que, si pudiéramos controlarlos o evitarlos, lo haríamos, pero es complicado. Es como si una corriente eléctrica nos llevara a dar esa reacción. Incluso, lo más triste, llegamos a aceptar que nunca podremos dar otra respuesta.
Hasta que descubres el mindfulness
Te cuento en qué te puede ayudar.
El mindfulness es una herramienta que te puede ayudar a soltar esa forma de pensar, actuar y sentir que quieres dejar atrás.
A través del mindfulness haces como un REAJUSTE de tus procesos psicológicos y puedes regularte para dar esas respuesta diferentes que tanto te gustarían.
Y ¿sabes lo mejor de todo? cuando tú puedes elegir qué respuesta dar, en lugar de reaccionar de forma automática, tu vida cambia.
Posiblemente estás pensando que soy una exagerada, pero así lo siento, con lo que he vivido en mi experiencia y lo que veo en mis pacientes.
¿Qué ocurre en el cerebro cuando practicas mindfulness?
No nos vamos a engañar, el mindfulness no viene de un laboratorio científico, aunque ahora se encuentre en muchas universidades. Sus raíces surgen hace más de 2500 años con un Buda histórico.
Lo que sucede es que muchos científicos se han dado cuenta de que cuando lo practicas entrenas un área del cerebro que trae muchos beneficios.
Te voy a contar un poquito más para que entiendas, intentaré que no sea muy técnico.
Cuando practicas de forma continuada mindfulness, se refuerzan las funciones ejecutivas. Eso no es una zona concreta del cerebro, es una red formada por la corteza pre frontal, ínsula, corteza cíngulada anterior, no sigo para no aburrirte.
Bueno, pues a través de pruebas de neuroimagen se ha visto que las personas que practican pueden mantener mejor la atención, inhibir distracciones, divagan menos en las rumiaciones… y esto tiene muchas consecuencias en nuestra vida diaria.
Nos ayuda a observar nuestros pensamientos sin tener que creernos todo lo que pensamos. Esto es especialmente importante cuando nuestra mente tiene la costumbre de anticipar problemas, darle vueltas a las cosas o imaginar continuamente lo que podría pasar.
¿Te imaginas poder parar el rollo mental que te estás contando? Ese que te pone de los nervios y te impide atender a tu realidad inmediata, a tu presente. Recuerdo cuando me decía una paciente, es que salgo de 8 horas de trabajo y cuando recojo a mi hijo soy incapaz de atenderle porque sigo en mi bucle.
Si haces mindfulness, podrás cortar rumiaciones que antes no podías, eso sí, seguirás sintiendo enfado, tristeza, miedo o preocupación, pero sabrás si es por la inventada mental o porque hay un hecho real que te lo está produciendo.
Y en el caso que sea real, decidirás qué respuesta dar, tendrás capacidad de elegir para buscar la respuesta más liberadora para ti, en el caso de mi paciente, dejar de pensar en su jefe porque ahora no está con él y poder atender a su hijo
¿Para qué mindfulness ? Para no preocuparte si no puedes ocuparte en este instante
¿Qué beneficios tiene practicar?
Con la práctica, también podemos mejorar nuestra capacidad para concentrarnos, disminuir la tendencia a quedarnos atrapados en pensamientos repetitivos y aumentar nuestra capacidad de observar lo que sucede en nuestro cuerpo.
Y esto último es muy importante porque muchas veces el cuerpo se da cuenta antes que nosotros de que algo está ocurriendo.
Una mandíbula que se aprieta.
Un nudo en el estómago.
El pecho que se acelera.
Los hombros que se tensan.
El impulso de coger el móvil.
El impulso de contestar mal.
Si aprendemos a observar esas señales, podemos intervenir antes de que el automatismo complete todo el recorrido y entonces dar otra respuesta distinta, bajar la voz, dejar el móvil para verlo más tarde, ser más compasiva conmigo, preguntar sobre lo que me ha molestado y corroborar si había mala intención, postergar el piti para más tarde o para quien sabe cuando.
No quiero extenderme mucho en todos los beneficios que tiene porque no acabaría este artículo, pero lo que normalmente me suelen decir mis pacientes es que duermen mejor, que consiguen concentrarse más, que situaciones que antes les desbordaban con la ansiedad ahora las manejan, que están ELIGIENDO sus formas de responder.
Mira, ¿qué te parece? Te dejo uno pantallazo de mi móvil donde puedes leer lo que me dijo el otro día una alumna
Si estás interesado en aprender esta técnica, te digo cómo es mi curso online de mindfulness, pero te lo pongo en otro artículo diferente, pues en este sólo quería explicarte el ¿para qué de la practica de mindfulness? Si quieres información del curso puedes pinchar en este enlace.
Gracias por leer hasta el final, no es fácil conseguirlo con esta hiperestimulación digital.
Escrito por Marina García, puedes seguirme en instagram @marinagarciapsicodelalma si deseas saber más cositas de mindfulness, psicología clínica y terapia del Alma.

