Amenazar con separarse

Amenazar con separarse

La estrategia que utilizan algunas personas de amenazar con separarse, cuando hay un conflicto, es un tanto manipulativa. Pues pretende que el otro se atemorice por el miedo a la pérdida y al abandono. Con esas emociones la otra persona, agacha la cabeza y se anula ante el otro.

En el momento que empiezas una relación, asumes la posibilidad de que se termine. La separación es una realidad. Algo bastante obvio, pero esta obviedad se hace insufrible cuando tienes una pareja que constantemente utiliza como estrategia de poder y control hacia ti,

el  amenazar con separarse.

En la consulta nos encontramos muchas personas que amenazan a sus parejas, co separarse aunque realmente no quieren dejarlas. Una gran contradicción, que sólo entorpece las cosas.

Agaché la cabeza y me puse el traje de la sumisión y sus incómodos complementos. Lo hice inmediatamente después de que me amenazó con separarnos»

“Agaché la cabeza y me puse el traje de la sumisión y sus incómodos complementos, inmediatamente después de amenazar con separarse"
Tras recibir la noticia de que te dejan, la tristeza y la ansiedad te invaden.
Me puse las gafas de la alerta constante, que chequea y analiza todos los datos, a modo de computadora, buscando señales de si me querella o no me quería. Analizaba cómo me mira, como me habla, si me mandaba un emoticono de corazón, etc

 Al llegar la noche, junto al insomnio repaso mentalmente las conversaciones y situaciones del día para buscar pruebas de que no me dejará

En el cuello del traje, una pajarita tres tallas menos. Me crea un nudo en la garganta que me impide expresarme. Las palabras apenas me salen. Así que decido callar.

Un pesado chaleco que me presiona el pecho y me oprime el estómago. Se me quitan las ganas de comer.

Por último, cargo a la espalda una mochila hecha con miedo y llena de sentimiento , de poca valía”

Desde luego que es el traje más poco útil que podríamos elegir, además de limitante y poco atractivo. 

Pero,…. ¿Y si a nuestra pareja le gusta que lo llevemos? 

Entonces es hora de reflexionar y contestarnos a estas dos preguntas:

  • ¿Me gusta a mí este traje? , ¿vestirme así nos va ayudar a superar nuestro problema?
  • ¿Qué opino yo que a mi pareja le guste que me vista así?
¿Qué hacemos entonces? 

Empecemos por el nivel básico de “convivencia honesta en pareja”:

  • Si yo tengo un problema con mi pareja, tengo que sentarme y explicárselo.
  • Después de informarle, es clave escucharle y ver cómo lo percibe.
  • Por último entre ambos buscar soluciones negociadas , para convertir la problemática en una superación de un  conflicto. 
  • El mejor aliado de las parejas es la flexibilidad.
  • A veces podemos sorprendernos. Cosas que pensábamos que jamás toleraríamos, podemos aceptarlas si se moldean y se gradúan.
Valeria no toleraba que él disfrutara sin ella. Cuando ella le reprochaba su carencia, lo hacía desde la amenaza  "lo vamos a dejar, porque no cambias" , " no me das lo que necesito, no quiero estar contigo"
Así fue el caso de Juan y Valeria. Ella le amenaza con la separación para solucionar su carencia.

Tenemos el caso de Valeria, ella demandaba más tiempo juntos, sin embargo Juan, le daba más importancia a cultivar su espacio personal (deporte, amigos, lectura …) Valeria no toleraba que él disfrutara sin ella.

Cuando ella le reprochaba su carencia, lo hacía desde la amenaza «lo vamos a dejar, porque no cambias» , » no me das lo que necesito, no quiero estar contigo» .

En un primer momento Valeria estaba muy cerrada a crear una diferenciación de espacios dentro de la pareja, pero tras negociarlo y graduar las exigencias, buscando otras alternativas se pudo solucionar el conflicto. Se aumentó la calidad del tiempo juntos.

Se trabajó con Valeria la aversión a sentirse sola en casa, se le propusieron opciones de actividades y lo que en un principio era intolerable para ella pasó a disfrutarlo finalmente.

¿Qué pasa si no superamos el conflicto?

– Hacer un ejercicio de análisis conjunto eligiendo las opciones que más se acerquen a una posible solución

– Si solos no podéis, tenéis la posibilidad de buscar la ayuda de un profesional. Facilitará con las pautas y técnicas de mediación de terapia de pareja, llegar a un consenso.

– Si el problema es tan potente que no podemos mirar hacia delante, es lógico pensar en la ruptura pero sin juegos manipulativos. No permitir que nadie se disfrace de sumisión y el otro asuma el poder.

Si decidís poner fin a una relación de pareja, debéis meditar bien esa decisión y decirlo desde la calma, no en un momento de enfado tras una discusión.

Cambiar las amenazas de separación por un «vamos a buscar una solución» o bien si se acabaron las opciones plantear la ruptura.

El derecho a terminar una relación lo tenemos todos.

Sin embargo, amenazar con separarse, sólo lleva al desgaste emocional de ambos. Alargando un proceso de sufrimiento que terminará en ruptura tarde o temprano y disminuirá las posibilidades de mantener la amistad, cuando el tiempo lo permita.

Artículo escrito por Marina García Fuentes, psicóloga y directora del Instituto Psicode.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Abrir chat