Superando la ansiedad y los acúfenos (zumbido de oídos como síntoma de la ansiedad)

Superando la ansiedad y los acúfenos (zumbido de oídos como síntoma de la ansiedad)

¡Ah!  Pero entonces ¿no tienes un cáncer terminal? Probablemente sea esta la frase que siempre recuerde de Marina en la primera sesión que tuve la suerte de tener con ella, hace ya más de un año. Había sufrido una crisis de ansiedad, dormía mal y me sentía peor.

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Hubo muchas causas para aquella crisis, pero el detonante final había sido un acúfeno, un zumbido en el oído izquierdo. El acufeno había sido el colofón a una secuencia de problemas físicos y dolores, y con él sentí que no podría seguir. Seguro que suena cómico, un “zumbido”… sucumbir a un zumbido. Tan poquita cosa. Los que lo viven seguramente tienen otra opinión, pero hay que reconocer que un zumbido suena a muy poquita cosa. Cuando un médico te cuenta por primera vez que la medicina actual no conoce las causas,  y que en la mayoría de los casos no sabe cómo hacer desaparecer el zumbido,  suele ser habitual que te coja desprevenido. En el año 2011 la medicina, capaz de trasplantar corazones, y curar cánceres,  no sabe cómo curar un zumbido!!! Para algo tan trivial la medicina no sabe qué hacer… eso no suele estar en ningún guión.

A partir de ahí de ese punto, es fácil que tu cerebro recorra una espiral negativa donde todo se ve demasiado oscuro. Aquella frase de Marina en la primera sesión, ayudó a empezar a poner las cosas en su sitio y a empezar a valorar las cosas en su justa medida.  Por mi forma de hablar, y mi forma de sentir, parecía que tenía un cáncer terminal, pero no… era solo un zumbido, mezclado con otros pequeños dolores.

Marina me ayudó a entender la ansiedad, a no tenerle miedo, a comprender que la bola de nieve, si se la mira sin miedo, y la mantienes entre tus manos sin soltarla, no solo no crece, sino que se deshace y desaparece. No ha sido fácil, pero la verdad es que con la ayuda de Marina si me lo ha parecido. Menos de un año después, no puedo decir que crea que los síntomas de la ansiedad no volverán a aparecer. Lo que sí puedo decir es que ya no les tengo miedo. He  aprendido que el miedo es el sentimiento que definitivamente puede destrozarte la vida. Que es importante que el mensaje que tú te des a ti mismo sea positivo, y no refuerce la alarma en el cerebro. He aprendido a conocer los efectos de la ansiedad, y a asumirlos sin miedo, con la certeza de que si desaparece el miedo, desaparecerán esos efectos. Sólo es miedo al miedo, y es un sentimiento bastante absurdo.

hombre tranquilo

Y sobre el zumbido… me gustaría contar, como el final de un cuento con final feliz,  que ha desaparecido. Pero no. La verdad es que sigue más o menos igual. La verdadera diferencia es que ahora, la mayor parte del día ni me acuerdo de él, y por la noche puedo dormir sin ningún problema. Quizás algún día la medicina sea capaz de encontrar un remedio. Mientras yo voy a seguir con mi vida. Gracias Marina.

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