Opinión de una paciente que acudió a Psicode tras una ruptura de pareja

por Instituto Psicode

«Bueno, pues las cosas que he obtenido gracias a esta
terapia son muchas…

mama

* He aprendido a ver las cosas desde un punto de vista totalmente distinto, sobretodo aquellas cosas que para mi significaban «el fin del mundo»… ahora las veo de otra manera, porque tu me has enseñado a mirar de otra manera… a no preocuparme por cosas que es probable que nunca pasen, a no sufrir gratuitamente por cosas que solo están en mi imaginacion … 

 * La terapia me ha enseñado a quererme, a valorarme, a entender comportamientos que NO ENTENDIA, míos y de los demás, ahora me siento madura, me siento distinta, me siento bien.

 + Y por ultimo me ha dado la satisfaccion de poder confiar en alguien y contarle cosas que nunca antes me hubiera imaginado contar a nadie, esa confianza , ese sentirme comprendida al 100% sin casi dar detalles…

esto para mi ha sido lo más reconfortante, saber que puedo desahogarme
con alguien que me escucha y que además ME ENTIENDE!!! y que para colmo
es capaz de explicarme el POR QUÉ hago o dejo de hacer y me ACONSEJA como
superar todo eso… «

5 comentarios

  • Llegué al instituto Psicode por recomendación de un familiar que había asistido a terapia y que me habló muy bien de él. Hacía unos años que padecía crisis de ansiedad que no eran muy fuertes ni continuas, pero que hacían que mi calidad de vida no fuese del todo buena. Mi médico me trataba con pastillas que cortaban los síntomas, con lo que me encontraba mejor, pero el cuadro seguía ahí. Yo misma me explicaba mi situación debido al exceso del trabajo y a los problemas que acontecen diariamente en relación con el trato con los compañeros. Mi vida familiar era buena. No sabía identificar el problema. Incluso un año antes de acudir al Instituto habían cesado aparentemente las crisis y había dejado la medicación sin problemas, cosa de la que me sentía bastante orgullosa. El problema es que el pasado verano que tuve que enfrentarme a una intervención quirúrgica repentina. En el mes y medio de baja me sentía triste y vulnerable. Al volver al trabajo comenzó otra vez la sensación de ansiedad. Mi médico me diagnosticó de un cuadro de depresión y me propuso tratamiento con antidepresivos. No me negaba a la medicación, pero sabía lo que era un cuadro depresivo por haberlo presenciado en otras personas, y los síntomas no encajaban del todo. Así que decidí probar una terapia psicológica que también está indicada en estos cuadros. Ya habría tiempo para las pastillas si no daba resultado. Y en el Instituto me encuentro con Vanessa. Desde la primera vez que hablamos yo creo que ya sabía perfectamente lo que me estaba pasando porque en las siguientes sesiones las preguntas iban dirigidas a confirmar la fuente del problema. Y el problema venía de bastante atrás. A pesar de ser una persona muy luchadora, y haber alcanzado todo lo que me proponía tanto en lo profesional como en lo privado, tenía un fallo en mi carácter que hacía que ante cualquier ataque en el trabajo, en vez de responder de manera asertiva y defenderme con argumentos, prefería permanecer callada y actuar de manera pasiva, sin luchar. Eso generaba falta de autoestima, inseguridad y sentirme mal. Vanessa me dio las armas primero para entenderlo y luego para enfrentarme a los problemas no escondiéndome y aguantando de manera estoica, sino respondiendo de manera educada a los retos y defendiendo mí trabajo. Me propuso una nueva manera de relacionarme con los demás. En cuatro meses la tristeza ha desaparecido. He bajado la dosis de ansioliticos y estoy en periodo de retirada porque ahora ya sé dónde está el problema. Cuando las circunstancias de la vida me sean adversas y me sienta mal ya sé que tengo que colocarme las gafas de color rosa para relativizar las cosas. ¿Verdad, Vanessa? Y cuando sienta algún ataque ya sé cómo defenderme para no sentirme mal y para que no vuelva a aparecer la ansiedad. También fue muy importante que me hiciera comprender que la idea de cambiar de trabajo se debe tomar por razones personales; para mejorar o bien económicamente, o por comodidad de cercanía, o porque sea una oportunidad para crecer, no por pensar que en otro lado todo va a ser todo de otra manera, porque si reproduces los mismos patrones de conducta puede que con el paso del tiempo te encuentres en la misma situación. Me dio las armas para relacionarme en el mundo laboral de una manera sana.
    Y lo más importante fue el trato de Vanessa, tan profesional y tan cariñoso. No tengo manera de agradecerlo. Solo decir gracias, gracias, gracias.

    • María que alegría leer tu opinión, es tan emocionante tu testimonio que le vamos a poner una entrada en opiniones de pacientes.
      Gracias, estamos muy felices de que Vanessa te hay ayudado tanto, le alegrará leerlo. Estamos de acuerdo contigo es muy buena psicóloga.

  • Generalmente, al finalizar las terapias, les pedimos a nuestros pacientes que nos escriban unas breves notas sobre qué les ha parecido la terapia y el por qué de su felicidad. En este blog aparecen algunas de esas cartas que los pacientes nos envían, a los cuales les estamos muy agradecidos por confiar en nosotros.

  • Me encanta esta historia de superación. Gracias por compartirla!

  • Gracias por contar tu experiencia para animar a la gente a superar sus problemas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PSICODE - Instituto de Psicologia y Desarrollo PersonalSe encuentra habilitado como Centro Sanitario por la comunidad de Madrid con el número de registro sanitario CS13418