Crisis de pareja tras ser padres de gemelos

por Instituto Psicode

Ser padres de gemelos supone un cambio drástico en la relación de pareja

 

 

Más allá de la bonita imagen de una pareja feliz junto con sus pequeños hijos gemelos, lo cierto es que la llegada de un nacimiento doble  genera un cambio en el funcionamiento de la pareja tan drástico que muchas de ellas se bloquean y entran en caos.

“Por mucho que te lo expliquen, nunca te preparas para esto” comenta Juan Luis, padre de una niña y dos mellizos varones que nacieron 3 años después. “Siendo padre de mellizos las preocupaciones se duplican” .

Lo que más hubiera deseado Juan Luis en aquella época hubieran sido unas “pastillas para dormir”.

Desde que nacieron los mellizos no he podido dormir ni una sola noche entera, ni siquiera en vacaciones, necesito dormir aunque sólo sea un día”. “Cuando teníamos sólo la niña nos permitíamos muchos lujos, ahora con los mellizos no nos permitimos ni salir de casa. Sólo la logística para salir ya es muy complicada (carros, biberones, pañales, ropa extra por si acaso…etc)”.

Pueden surgir discusiones, reproches, ansiedades y miedos. Pasar noches sin dormir nos genera cansancio e irritabilidad.

Muchas parejas acuden a terapia tras  ser padres de mellizos

Nuestra labor como terapeutas es ayudar a las parejas a recuperar el control sobre la situación.

Para conseguir este objetivo,  analizamos algunas creencias erróneas que les impiden  la adaptación a la nueva situación.

Creencias del tipo “no podemos estar pidiendo ayuda a la gente, son nuestros hijos y nos tenemos que arreglar nosotros”, “ no nos merece la pena salir a cenar los dos solos por toda la logística que hay que preparar; es mucho más sencillo no salir”.

Una labor que encuentran complicada es repartir el tiempo de forma equitativa con los dos hijos.

Cuando ambos demandan a la vez el clima se tensa en casa. La paciencia cede el espacio a la irritabilidad y posteriormente  papá  o mamá se vienen abajo por el sentimiento de culpa de no poder satisfacerlos.

 Juan Luis comentaba:  “Cuando teníamos sólo a la niña nos sobraba todo el tiempo del mundo; teníamos atención de sobra para darle entre los dos. Pero luego con la llegada de los mellizos todo cambia. Lloran dos, piden dos y aparece la culpa- pobrecitos mis hijos que no puedo atenderles todo lo que ellos necesitan– Y la niña mayor, en el momento en que nacieron sus dos hermanos mellizos…dejó de existir”.

Lo que peor llevo es cuando se ponen malos, no sabes qué hacer y nunca descansamos porque cuando no es uno el que está malo es el otro. Se relevan, igual que para dormir. Cuando uno se dormía, se despertaba el otro”, “ No vives”.

Para sobrellevar esta situación, la pareja tiene que estar muy unida y trabajar como un equipo.

A pesar de ello, muchas veces los padres dan respuestas inapropiadas debido al estrés generado.

Todos sabemos que la llegada de un bebé a casa cambia el funcionamiento de la pareja, y la crisis en la relación es casi inevitable.  Dejamos de ser protagonistas en la vida de nuestra pareja y nos convertimos en actores secundarios. En el caso de familias que tienen gemelos o mellizos , como mucho serán actores de reparto. Ahora los protagonistas son los niños, y eso será así para siempre.

El estrés se transforma en irritabilidad, tensión y discusiones en casa.

Estas situaciones las identificamos en la terapia, lo primero que hacemos es darle a los padres estrategias de autocontrol emocional para mantener la calma, no desbordarse y saber manejar las situaciones complicadas. Posteriormente les damos pautas concretas para actuar con los niños , bajo el enfoque de la crianza respetuosa y la disciplina positiva.

Educar se complica cuando son dos. Aunque son gemelos, no debemos olvidar que son personas diferentes, con ritmos y desarrollos diferentes.

Creemos que es importante matizar un aspecto, no es lo mismo ser papás primerizos de gemelos, que ya tienen un hijo anteriormente,  a que los segundos sean los gemelos. En estos casos los padres lo afrontan con más calma, ya que la experiencia de ser primerizo ya se superó con el primero. Pero al mismo tiempo tienen más sobrecarga de tareas porque tienen un hijo más y más sentimiento de culpa al no poder atender a todos.

En ocasiones, como via de solución, los padres se dividen de forma que uno se ocupa de uno de ellos y el otro se ocupa del otro niño. En Psicode han acudido parejas que decidieron actuar así y eso les generó problemas. Desde el inicio, ella se ocupaba siempre de la niña y él siempre del niño. Tras los tres primeros años de los gemelos se dieron cuenta de lo mucho que se habían alejado como pareja. Ya ni siquiera parecían una familia porque todo lo hacían por separado, ella con la niña y él con el niño ( “ es mucho más cómodo así” decían los padres). Los pequeños tampoco querían hacer nada sin su papá o su mamá correspondiente.

En estos casos el trabajo en  terapia consiste en que  la pareja vuelva a sentirse unida , que puedan tener momentos de pareja para ellos dos solos y sobre todo , hacer actividades juntos en familia.

¿Qué podemos hacer como pareja?

Debe estar muy consolidada la relación entre ambos, ya que la llegada de gemelos puede suponer un cambio importante al que la pareja tendrá que adaptarse.  A mayores demandas que atender , mayor nivel de desgaste.  Y claro, a última hora del día apenas quedan energías para hacer alguna actividad juntos, dialogar o simplemente dedicarnos a nuestra pareja. 

La pareja tiene la necesidad de tener momentos de intimidad y eso es muy difícil.

“Cuando queríamos tener sexo alguno de ellos se ponía a llorar. Se turnaban, cuando uno dejaba de llorar empezaba el otro. Y así pasábamos las noches”   comentaba la  pareja.

“ Tienes la sensación de que somos un equipo de trabajo, no una pareja”.

Si la pareja no está unida, si no hay buena comunicación y no hay muchísima generosidad en la entrega y trabajo diario, puede ocurrir  que la pareja termine separándose.

Son muchas las parejas que acuden a Psicode en esta situación , sorprendidas de lo mucho que se querían y que ahora se ven al borde del divorcio.   Para aquellas parejas que deciden libremente tener gemelos o mellizos porque se han sometido a un tratamiento de fertilidad es importante que tengan clara su decisión porque la inversión de tiempo y esfuerzo que deberán hacer es muy importante.

  • Dar prioridad a la pareja al igual que a los hijos. Sólo si la pareja está unida podrá llevar esta situación adecuadamente.

  • Obligarnos a sacar tiempo juntos y pasar unas horas a la semana siendo “tú y yo” si ser “papá y mamá”. A pesar de que sea complicada la logística para dejar a los niños con la familia o con algún cuidador, es importante que la pareja tenga momentos para re-encontrarse a solas. Puede ser una escapada de fin de semana o un simple paseo de 2 horas por el Retiro.

  • Hablar de cosas de “nosotros”, tener conversaciones sin que entren las palabras: potitos, pañales, apiretal, deberes, rabietas,… etc

  • Mostrar empatía y entender que el otro está igual que tu: los dos pasáis por la misma situación de estrés, los dos os enfadáis por lo mismo y os sentís desbordados de tareas y demandas.

  • Planificar en la agenda tener «Citas de Pareja». Momentos de ocio sin niños son fundamentales para poder re-conectar y retomar la complicidad  y la pasión de la pareja.

  • ¿ Y cómo afrontamos  la tarea de ser padres de gemelos/mellizos lo mejor posible?

  • La principal recomendación es que  la pareja afronte la maternidad/paternidad de gemelos pensando que “ Es un regalo”. Sólo si lo viven de esta forma podrán hacer frente al gran esfuerzo que les supondrá.

  • “ Si con un hijo ya vives momentos increíbles, cuando tienes dos, las alegrías se duplican . Los buenos momentos son el doble” nos comentaba Juan Luis.

  • En los cuidados de los pequeños: ser prácticos y aprender a diferenciar lo importante de lo superfluo. No gastar energía en cosas que no son necesarias. Ej: no es necesario que los niños vayan bien “conjuntados” en sus prendas de vestir, con que vayan abrigados, aseados y vestidos es suficiente.

  • Disminuir perfeccionismos y adaptarse a los recursos de los que la pareja dispone: Aceptar que posiblemente la casa nunca jamás volverá a estar “ tan limpia y ordenada” como antes de tener gemelos y que no podrán comprar todo lo que comprarían a su hijo si tuvieran uno sólo.

  • Dejar de sentirse culpable por no poder prestarles atención 24h y pensar en lo positivo de ser dos: la infancia  de los gemelos es mucho más rica porque entre ellos siempre están acompañados, se divierten entre ellos, nunca les falta un compañero de juegos y aprenden a ser muy independientes.

  • Otra recomendación es estar muy organizado para todo.  Ser constante con las normas y organizados en cuanto a horarios, rutinas, comidas, etc para que no les invada el caos. Que la pareja se reparta las tareas en función de las habilidades de cada uno  y que exista un equilibrio entre lo que hace cada uno para que no surja el sentimiento de injusticia y no se dañe la relación.

  • Pedir ayuda a las personas cercanas a ti en determinados momentos sirve de gran ayuda y alivio, a la hora de afrontar esta nueva doble paternidad.

  • Pensar que esta etapa pasará. No durará eternamente. Tus hijos crecerán y podrás saborear los grandes beneficios de tener gemelos.

  • Ser pacientes y aprovechar el poco tiempo libre del que se dispone para hacer una actividad gratificante para todos. Leerles un cuento es una actividad que relajará a los niños, pero también a los padres.

  • Aunque sea más fácil que uno se ocupe de un hijo y el otro se ocupe del otro, es contraproducente que la pareja se distancie y sobre todo que los hermanos no compartan juntos. Es recomendable hacer actividades en familia.

  • “Donde van uno vamos todos, la unión hace la fuerza” decía Isi.

  • Entrenar nuestra atención y dirigirla a retener en la retina aquellas escenas del día a día tiernas, de complicidad entre los hermanos, avances de los peques, etc. Será un gran colchón para momentos más estresantes y sobre todo disfrutarás muchísimo de ellos, que al final el tiempo pasa muy rápido.

  • Centrarse en los buenos momentos con los niños. Dedicar al menos un ratito cada día a jugar con ellos  o simplemente a disfrutar de ellos observando cómo se comportan.

 

“A pesar de todos los inconvenientes, la experiencia es maravillosa. Es el doble en todo. Cuando uno de ellos se pone a bailar, y el otro hermano le sigue… es increíble. Aunque al principio lloré, ahora soy la madre más feliz del mundo” palabras textuales de Isi, madre de 3 hijos (dos de ellos mellizos).

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